Las sopas frías son una opción rica y saludable para mantener los buenos hábitos en verano. No solo te ayudan a cuidarte, sino que además aportan hidratación al cuerpo y esa sensación refrescante que tan bien nos sienta en verano. Hoy te presentamos dos recetas de sopas frías muy sencillas y nutritivas que puedes hacer durante las vacaciones. Las opciones son casi infinitas, así que te damos algunos trucos y te animamos a dejar volar la imaginación para crear tus sopas preferidas.
No olvides que las sopas frías son un recurso ideal para aprovechar las sobras de la nevera, aquella pieza de verdura que ya está muy madura o el aguacate que sobró de la noche anterior. ¡Todo vale! Y recuerda: prioriza los ingredientes ecológicos para cuidar tu salud y la del entorno. ¿Estás preparado/a? Vamos allá:

Ingredientes básicos de una sopa fría
- Mínimo dos verduras de temporada: Una sopa fría suele tener como mínimo dos o tres verduras de temporada. Elige las más refrescantes (las que contienen mucha agua) como el calabacín o el pepino y combínalas con puerro o cebolla para añadir un plus de sabor. Tampoco te olvides de frutas como el aguacate, el melón o la sandía, excelentes ingredientes para conseguir una sopa sabrosa y refrescante.
- Cuida la textura: si quieres que tu sopa tenga una textura más cremosa incluye un aguacate. No sólo le dará un gusto suave y ligeramente dulce, sino que la hará más espesa. La leche de coco también es una buena opción para espesar y darle un toque oriental. Si por el contrario la quieres más líquida, simplemente añade agua mineral de calidad.
- Juega con las especias, el toque cítrico y las hierbas aromáticas: para que la sopa quede más sabrosa, puedes añadirle especias como jengibre rallado, pimienta o nuez moscada. También puedes jugar con un chorro de zumo de limón o lima, que además de aportar más nutrientes le dará un sabor cítrico que refresca mucho en verano. ¿Y qué hay de las hierbas aromáticas? La albahaca o la menta fresca pueden dar el toque final a tus sopas frías.
- Ten en cuenta las semillas: ¿a quién no le gusta encontrarse un toque crujiente en su sopa? Una vez tengas la sopa hecha, espolvorea algunas semillas por encima, ya sean de calabaza, sésamo, lino, chia, amapola… Tienes tanta variedad que no te aburrirás. Y, además, estarás aportando un plus de grasas saludables y fibra a tu sopa.
A continuación, te proponemos dos recetas de sopas frías elaboradas por nuestra dietista-nutricionista Dra. Laura Isabel Arranz. Ambas tienen algo en común: son muy fáciles de preparar y contienen frutas y verduras de temporada, por lo que ¡el sabor está asegurado!
Recetas de sopas frías
Crema fría de puerro, calabacín, aguacate y toque de lima
- Lava y corta pequeño el puerro y el calabacín.
- Saltea durante unos 5 minutos a fuego medio-fuerte el puerro (o cebolla) y el calabacín en la olla donde las vayas hervir. Añade un poco de agua (que llegue hasta la mitad de las verduras o menos) y deja hervir durante 10 minutos.
- Después deja enfriar, añade aguacate (1/2 por persona aproximadamente), aceite de oliva virgen extra y sal y batir.
- Sirve con unas gotitas de lima para darle un toque refrescante.
Crema de melón y coco
- Corta 2 rodajas de melón y bátelo con 1 vaso de bebida de coco, 1 hojita de menta y pizca de aceite de oliva virgen extra.
- Sirve en un bol y espolvorea por arriba con pimienta negra y coco rallado.
¿Preparas sopas frías en verano? Cuéntanos los ingredientes que no pueden faltar en tus sopas favoritas.










