El verano ya está aquí. ¡Por fin! Para muchos esto es sinónimo de vacaciones, de una pausa de la rutina, de tiempo para uno mismo, viajar, o simplemente relajarse.
Tanto si te vas a la otra punta del mundo, como si te quedas cerca de casa, es posible que en verano tus hábitos alimentarios cambien, ya sea porque haces la mayoría de tus comidas fuera del hogar, por el cambio de horario o porque haces más excepciones a tu dieta habitual. Para esto está el verano, ¿no?
Con este artículo no pretendemos que hagas ninguna dieta estricta este verano, ni que te prives de los placeres de la comida más sabrosa, sin embargo, a nadie le gusta tener digestiones pesadas, ni ganar quilos de más, ni perjudicar su salud. Por esto, con estas 5 claves sobre alimentación ecológica y saludable podrás disfrutar del verano sin dejar de lado el estilo de vida saludable que tan bien te sienta. ¿Estás preparad@?

1. Prioriza los alimentos de origen vegetal
Tanto si aprovechas el verano para cocinar, como si improvisas tus comidas en cualquier lugar del planeta, puedes hacer decisiones conscientes. La norma es sencilla: prioriza los alimentos vegetales. Así de sencillo. Si además pueden ser ecológicos todavía mejor, pero recuerda: al menos la mitad del plato debe estar compuesto por vegetales. Las frutas de temporada también nos ofrecen vitaminas y la hidratación que necesitamos para afrontar los calurosos días de verano.

2. ¡Muévete!
No, no te pedimos que te encierres en el gimnasio con el buen tiempo que hace afuera. El verano está para disfrutar de la playa, la naturaleza o incluso la calma que se respira en la ciudad cuando todo el mundo se ha ido de vacaciones.
Mantenerse activo no significa solo correr en una cinta, sino darse un buen paseo diario (mínimo 30 minutos), nadar, explorar nuevos senderos o practicar yoga cuando cae el sol, por citar algunos ejemplos. Lo importante es dedicar unos minutos (o horas) al día hacer una actividad física que sea agradable para ti.

3. Incluye proteína vegetal a tus platos
Consumir proteína de calidad es importante para no perder masa muscular y mantenerse saciado. Por lo general, la proteína vegetal se digiere mejor y es más beneficiosa para nuestro cuerpo, por lo que su ingesta debe ser más frecuente que la proteína de origen animal. ¿De donde puedes obtenerla? Muy fácil: legumbres, cereales integrales, derivados de la soja ecológica como el tofu o el tempeh, del seitán o de frutos secos. No te quedes con una sola opción, altérnalas ya que, a más variedad, más nutrientes.
¿Y qué me dices de las visttecas o hamburguesas vegetales? Éstas son excelentes opciones para preparar recetas rápidas y sabrosas para toda la familia.


4. Hidrátate bien
Todos lo sabemos, pero es fácil olvidarse de ingerir suficiente líquido. A parte de llevar siempre una botella de agua, puedes consumir tés, fruta fresca y sopas frías para asegurarte una buena hidratación. Otra opción interesante son el agua enriquecida con frutas, hierbas aromáticas e incluso superalimentos como los de Okami Bio, que te aportan un plus de energía cuando necesitas.

5. Duerme tus horas
¿Sabías que dormir poco despierta el hambre? Sí, como lo oyes. El estrés y el cansancio producidos por la falta de sueño (u otros factores) hace que intentemos compensar esta falta de energía con comida poco saludable. Por esto es importante que, a pesar de la flexibilidad de horarios, no olvides dormir tus ocho horas y asegurarte un buen descanso.









